11
Tue, Dec
64 New Articles

Estados Unidos

La administración Trump pegó un golpe al tablero al anunciar aranceles a la importación de acero y aluminio, algo que especialmente impactó en China puesto que luego estos aranceles se extendieron a otros productos que el gigante asiático le vende a Estados Unidos.

La administración Trump pegó un golpe al tablero al anunciar aranceles a la importación de acero y aluminio, algo que especialmente impactó en China puesto que luego estos aranceles se extendieron a otros productos que el gigante asiático le vende a Estados Unidos.


Pero China respondió rápidamente para dar lugar a una especie de guerra comercial entre las dos potencias, fijando aranceles a más de 100 productos estadounidenses, entre ellos la carne de cerdo, frutas y vino y esta escalada prometía hacer mucha mella en el comercio internacional.

Los aranceles no fueron puestos al azar ya que ambas naciones calcularon qué productos afectar con el objetivo de beneficiar a sectores nacionales específicos o garantizar el abastecimiento en otros mercados.

Fue un mes de gran tensión entre las dos grandes potencias hasta que el pasado sábado, luego de sendas reuniones entre representantes de ambas naciones, Estados Unidos y China anunciaron que detendrán la imposición recíproca de aranceles, al acordar reducir el déficit comercial de un país con el otro.

Este acuerdo implica que Pekín se comprometió a adquirir mercancías y servicios estadounidenses por valor de U$S 200.000 millones y reducir así el desequilibrio en la balanza comercial del que Washington se queja.

Steven Munchin, secretario del Tesoro Estadounidense, expresó su satisfacción por la decisión del gobierno chino pero advirtió que si China no cumple sus compromisos, el presidente de Estados Unidos volvería a instalar los aranceles que iniciaron la guerra comercial entre las potencias.