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Sun, Apr

Mala suerte, impericia, error humano, cualquier explicación puede ser usada en este caso donde los efectos tendrán una repercusión no esperada para la ANP.

Mala suerte, impericia, error humano, cualquier explicación puede ser usada en este caso donde los efectos tendrán una repercusión no esperada para la ANP.


Se trata del daño que sufrió una draga construída por la ANP debido a una maniobra de un remolque que debía unificar fracciones y, que por un error que aún se trata de establecer, derivó en que se hundiera y se golpeara contra las rocas de la zona portuaria.

Para Juan José Dominguez, vicepresidente de la Administración Nacional de Puertos, la situación es realmente alarmante ya que el sector de la draga construído en astilleros nacionales fue la que llevó la peor parte y se desconoce el alcance de los daños, poniendo en duda que entre en funcionamiento a principios de 2019 tal como estaba previsto.

Los técnicos confirman que el segmento construído en Holanda no sufrió averías considerables pero no se aventuraron a dar datos acerca de que tan afectada quedó la parte de la draga construída en Uruguay.

Desde la ANP admiten que este accidente significará sobrecostos que todavía no fueron estimados, y deberán ser dedicados a la reparación de una draga cuya construcción demandó una inversión de US$ 61 millones.