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Revista Protagonista

¿Cuál es la situación actual de la actividad industrial en Bolivia?

¿Cuál es la situación actual de la actividad industrial en Bolivia?

 

La Cámara Nacional de Industrias (CNI) y la Cámara Departamental de Industrias de La Paz (CADINPAZ) estiman que la Industria Manufacturera –sin considerar refinados de petróleo y minería no metálica- en la gestión 2016 experimentó una tasa de crecimiento de 3,2%, cuando entre 2006-2015 creció al 3,2%, lo que refleja el proceso de estancamiento industrial en los últimos años, producto de la contracción económica internacional y del deterioro de las condiciones institucionales para invertir, producir y generar empleo manufacturero formal.

En una nota periodística de hace unos meses usted explicó que los mayores flagelos que sufre la actividad industrial son el contrabando, la informalidad y los altos costos laborales. ¿Qué se necesitaría para poder disminuir la incidencia de estos factores que le quitan competitividad al sector industrial?

En su “Informe de Fin de Año 2016”, la CNI señala que además de la desaceleración económica internacional que afectó a la demanda interna y externa de productos hechos en Bolivia, se presentaron tres problemas de índole institucional (normas y desempeño de instituciones públicas) que fueron factores determinantes para el estancamiento industrial:

  1. Problemas de Mercado: La competencia desigual y desleal del Contrabando y la Informalidad en desmedro de la industria manufacturera legalmente constituida que año tras año ve reducido su mercado local. Se estima que el contrabando representa entre el 61 al 81% del Producto Interno Bruto de la industria manufacturera.
  2. Problemas tributarios: La sobre fiscalización tributaria genera una sensación de alto riesgo para la inversión, producción y generación de empleo de las industrias formales. No obstante, la industria manufacturera formal contribuye con el 17% de las recaudaciones tributarias.
  3. Problemas laborales: En 2016, el incremento salarial de 6% y el incremento al Salario Mínimo Nacional de 9% en forma inconsulta al sector privado, aumentaron los costos laborales y restaron competitividad a la industria nacional favoreciéndose el contrabando y la informalidad. Sin embargo, el no pago del segundo aguinaldo significó un alivio para las industrias formales.

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